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TRASCENDIENDO
24/5/2002
Cuando llegue el silencio infinito,
la paz de la ausencia completa y eterna;
no estaré,
ni seré,
ni mis ojos
verán en tus ojos
sombras de tristeza.
No sabrás que este polvo que he sido
retorna a ser polvo,
no sabrás, como nunca has sabido,
que viajo muy solo.
Cuando llegue tu tiempo y te vengas
de ese mundo a estotro
ya estaré de vuelta,
reencarnado en tomillo,
en romero,
en jara
o en piedra.
Pero si me buscas
dejaré mi huella
confiando en volver a encontrarnos
tras tan larga espera.
Y, transfigurados
en Naturaleza,
lograremos unir lo que el mundo
y nuestras miserias
separó - pero no para siempre-
tras de la barrera.
Cuando llegue el silencio infinito,
paz de la conciencia,
yo seré una roca,
tú serás la hierba
que con sus raíces
me abraza , me agrieta,
y me desmorona
toda mi aspereza,
todos mis esquemas.
Tan frágil, tan viva,
venciendo mi fuerza,
como siempre, amada,
como siempre, dueña.
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