DULCES MUÑEQUITOS

Música: Devórame otra vez
...una industria juguetera tuvo la infeliz idea de
comercializar un muñeco que presentaba ojo
amoratado, un chichón en la cabeza y un
vendaje en la cara. El muñeco de marras era
ciertamente el paradigma del mal gusto, pero lo
que a priori no parecería pasar de un nefasto
sentido estético se convirtió poco menos que en
un espinoso problema con cierta repercusión en
los medios de comunicación....
( Por aquel tiempo se habló de una muñeca repollo que
comía y llegó a provocar algún accidente. Pensé que
sería la pareja perfecta para el muñeco maltratado)
DEBORAH:
Mi abuelita con Hansel y Gretel casi se atracó,
ya tenía el menú preparado pero se escapó,
si mi madre fue una coliflor
la verdura me causa pavor
no está bien devorar
a cualquier familiar
y por eso la carne me va.

PUPITO:
Ven
Devórame otra vez,
devórame otra vez
que la marcha me va una burrada
y tus muerdos me ponen a cien.
Ven
devórame otra vez,
devórame otra vez
que estoy harto de las bofetadas,
los capones me aburren también.

DEBORAH:
Si la Griffith se come al Banderas yo quiero también
que me gustan los tipos latinos si están al gratén,
morenitos, dorados al sol,
quiero darme un buen atracón,
porque en este país
no me saben igual
pues les falta un poquito de sal.

PUPITO:
Ven
devórame otra vez,
devórame otra vez,
no me digas que estás desganada
que te puse las pilas ayer.
Ven
devórame otra vez,
no te hagas de rogar,
aunque estés un poquito chiflada
tus mordiscos megustan igual.

DEBORAH:
No me gustan las niñas pequeñas sin condimentar,
el fast-food y las pizzas ¿que quieres? ahora no me
van,
las legumbres me producen gas
y la pasta me sienta fatal,
ni el melón con jamón,
ni tampoco el salmón
me apetecen, ¡me gustas tu más!

PUPITO:
Ven
devórame otra vez,
devórame otra vez,
si te gusta empezar por el pelo,
me devoras las cejas después.
Ven
devórame otra vez,
devórame otra vez,
no te quedes con hambre que luego
vaya genio te gastas ¡rediez!